Divinity I
Guión: Matt Kindt
Dibujo: Trevor Hairsine (con Ryan Winn)
Color: David Baron
Edición original: Valiant Comics
Edición nacional: Medusa Comics
Contenido: Divinity I 1-4 USA
Reseña:
Los cómics de Valiant han experimentado un incremento
cualitativo enorme desde que en 2012
relanzaran sus colecciones tras un tiempo de descanso. De la mano de Panini
llegaron las primeras series, pero el paso del tiempo y la escasa acogida por
parte de los lectores hicieron que poco a poco su ritmo de publicación bajara,
pese a los posteriores esfuerzos de Aleta Ediciones. Pero mientras Valiant se
estancaba en España, en Estados Unidos
crecía como la espuma, ofreciendo cómics realmente interesantes. La segunda
tanda de colecciones, tras la finalización de algunas de las cabeceras
iniciales, fue un éxito, pero no inesperado. Algunos de los autores más prometedores del medio
estaban compartiendo experiencias a
través de sus cómics, su creciendo artístico era evidente, así que el buen
resultado tan solo fue cuestión de tiempo. Nombres como Jeff Lemire, Jody Houser o Matt Kindt. Precisamente de uno de los
éxitos de ventas del camarada Matt
Kindt es de lo que os hablaré hoy, saludad a Divinity.
La historia hace de
la originalidad su mejor baza en un
principio, pero esa originalidad se va perdiendo poco a poco hasta convertirse
en algo más de manual. El planteamiento es
prometedor, desde un inicio queda claro que tienes un cómic distinto en tus
manos, algo que no se lee todos los días. Los
rusos ganan la carrera espacial de forma secreta durante la Guerra Fría,
una decisión que, como veremos, no resultó satisfactoria. La misión espacial no
regresó tal y como estaba planeado, quedando en el limbo cómo hubiese
reaccionado el mundo ante el anuncio del descubrimiento de esta nueva manera de
viajar por el espacio de manera
ilimitada. No se nos cuenta en qué consiste esa revolución tecnológica,
hacerlo supondría pisotear la ciencia al tratarse de algo utópico.
Los dos primeros números son mis favoritos, las cosas se cuentan de manera muy dinámica e
interesante, centrándose en los aspectos más “space-opera”. A mitad del tercer número llegan las rebajas, la historia pierde fuerza, centrándose en
clichés y tramas menos originales. El
final se acerca con desgana, el cómic ya se ha convertido en uno más, aun así,
la solución final me ha gustado porque prevalece
el desarrollo interno del personaje sobre la acción. Kindt escoge el blockbuster palomitero, pero creo
que una space opera de ciencia ficción hubiese convertido esta buena obra en
algo extraordinario. Aun así, es entretenido y divertido.
La participación de los demás personajes
del universo Valiant sobra, llegando a molestar. Se nota que Kindt le tiene mucho cariño a Ninjak y que era el
encargado de escribir la colección del personaje por aquel entonces, es quien
más destaca. Sus capacidades para romper la burbuja temporal en la que Divinity
le encerró junto a sus compañeros son magníficas. Pero al mismo tiempo que le
alabamos también le detestemos por su conformismo
y su falta de empatía.
La manipulación del espacio-tiempo es una
de las características más interesantes del cómic. Otro de los méritos de la
historia es la construcción del
protagonista, consigue que empatices con él, transmite muy bien tanto la grandeza de Divinity como la tristeza de Abram.
El apartado gráfico es horroroso por momentos, una decepción.
Uno entra al cómic con las magníficas
portadas de Jelena Djurjevic, tienen un tono muy marcado, por lo que al
abrir el cómic esperaba algo por el estilo, pero no, nada más lejos de la
realidad. Trevor Hairsine es simplista,
rápido y poco detallado. No es un dibujo bonito de ver, pero además creo que
tampoco es funcional. Sus rostros, escasos de facciones, son horripilantes,
supongo que será por eso que es bastante expresivo. La paleta de colores de David Baron no es mucho mejor, plana y repetitiva, con la saturación
demasiado alta en ciertas secuencias.
El cómic deja una sensación agridulce, está bien, es
interesante, pero no puedo evitar pensar en lo que pudo ser si hubiese tirado
por otros derroteros y hubiese tenido un arte más adecuado. La historia deja muchas dudas y cabos
sueltos, muchos de ellos se irán desarrollando a lo largo de sus secuelas. La segunda parte ya está en las librerías,
de la mano de Medusa Comics, no os
lo perdáis.
Resumen:
-Abram
Adams fue abandonado siendo un bebé, la URSS lo crio y adiestró hasta que se convirtió en uno de los
hombres más capaces y prometedores de la Madre
Rusia.
-En plena Guerra
Fría (1960) los rusos consiguen desarrollar un plan espacial único que les
permite viajar más allá de las estrellas, quieren conocer los secretos de lo desconocido. Él y otros
dos astronautas se embarcan en esta misión, convirtiéndose en el último reguero
de esperanza del gobierno comunista.
Será una misión secreta, tan solo se
desvelará si tienen éxito.
-Lo que se plantea como una misión de unos
cuantos años se convierte en un solitario viaje de 50, en ellos Abram descubre
un sinfín de planetas hasta llegar
al “Unknown”. Va a investigar una anomalía junto a sus compañeros, de
repente se queda sin oxígeno y se ve obligado a quitarse el casco, parece morir, pero renace como Divinity.
Han pasado 27 años desde que la misión comenzara, decide que es hora de regresar. Sus compañeros
seguirán adelante.
-Para ejecutar la misión no podía tener ningún
nexo sentimental, no tenía familia, pero sí una novia embarazada de una niña. Tuvo que dejarla, y al volver
descubre que ambas han fallecido.
Sus poderes le permiten rememorar la
vida que tuvieron, estar en los momentos de la historia que desee, como
espectador. Consigue revivirlas mentalmente para interactuar con ellas. No está bien, vivieron su vida y murieron,
ha regresado, pero ya es tarde, debe
dejarlas ir.
-Paralelamente en Australia, donde llegó aterrizó su nave, se congregan sus seguidores, los cuales le adoran
como una divinidad. Otorga a todas las personas cercanas su deseo más profundo, incluso a los
militares enviados por los gobiernos.
-Es percibido como una amenaza, así que mandan a Unity, un grupo formado por los mayores
héroes del mundo (Ninjak, X-O Manowar, LivewIre y Eternal Warrior). Les mete en
una burbuja temporal de la cual
escapan gracias a Ninjak. Abram es
un hombre fuera de tiempo, todo en lo que había creído y lo que le había hecho
regresar ha desaparecido, está vencido. Es encerrado en el interior de la corteza terrestre por orden del MI-6.



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